
Jazz con sabor a Mediterráneo
Fátima Yráyzoz Aranda
José Luis Luna (ver galería)
Martes 25 de noviembre en CaixaForum
La pequeña pero siempre acogedora sala de CaixaForum Palma fue el marco elegido este martes para disfrutar del directo de la cantante británica Sara Dowling, junto al prestigioso pianista catalán Ignasi Terraza, que en formación de trío estuvieron acompañados por Dario Di Lecce al contrabajo y Esteve Pi a la batería. Un encuentro único en el que estos grandes maestros del jazz venían a presentar su álbum «Star Gazers» (“Observadores de estrellas”), grabado en 2024 y recién publicado por Swit Records, sello independiente propiedad del pianista.
Para los menos conocedores del género, Dowling está considerada una de las cantantes de jazz con más talento de Europa. Premiada como mejor vocalista en los British Jazz Awards de 2019. El virtuosismo de su voz y su especial estilo son fruto de la mezcla de raíces palestinas e irlandesa. Todo ello aflora a la hora de interpretar y combinar a la perfección una expresiva y magnética voz de amplitud vocal, con una pulcra pronunciación británica, junto a los giros y ritmos vocales influencias de las grandes divas del jazz como Billie Holiday o Sara Vaughan.
Por su parte, el veterano pianista catalán es reconocido como uno de los artistas de nuestro país con más proyección internacional. Su estilo parte de la tradición del jazz con el trasfondo de la música clásica europea. Con una amplísima discografía de más de sesenta álbumes, su carrera está repleta de encuentros con figuras como Benny Golson o Phil Woods, entre otros, y por supuesto Tete Montoliu. Terraza obtuvo en 2009 el primer premio del prestigioso certamen Jacksonville International Jazz Piano Competition en EE UU. Además, el pasado año fue distinguido como doctor honoris causa por la Universidad Politécnica de Cataluña.
El espectáculo arrancó a ritmo de swing. La entrada de Dowling a escena vestida con un traje largo gris con perlas, estilo años 30, creó la atmósfera para interpretar el primer tema que abre el disco: «I hadn’t anyone till you».
Hubo breves pausas para dirigirse al público en los que Sara, quizás con una timidez que la llenaba de ternura y en un español muy correcto (lleva unos años residiendo en Valencia), quiso explicar cómo el título del álbum es el resultado de los recuerdos de un viaje que hizo en su infancia junto a su familia, atravesando en coche el desierto desde Omán hasta Ammán y Jordania bajo un cielo estrellado, soñando historias a través de las narraciones lejanas.
En el meridiano del espectáculo se produjeron momentos brillantes de puro jazz, en los que el piano de Terraza supo demostrar sus diálogos con los pellizcos de las cuerdas del italiano Di Lecce, y la elegante batería del catalán Pi. Del pianista es fascinante ver que el hándicap posible por su ceguera, (fruto de un accidente en la infancia) no le impide sino al contrario, le hace interpretar de manera magistral no solo con virtuosismo sino marcando las pausas cantando para sí. “No es una técnica exclusivamente mía”, nos explica Terraza, “hay otros grandes músicos, como Kenny Garrett, que lo hace de forma ostentosa, Oscar Peterson y otros muchos. Hay dos razones para hacer esto. Una tiene que ver con la melodía. Cuando cantas lo que vas a tocar, es realmente lo que tienes en la cabeza, lo que te estás imaginando. Con esta técnica, el toque resulta mucho más melódico. Y otro aspecto, es referente a la respiración. Cuando hablamos, respiramos, y esas pausas hacen que el discurso sea más fácil de entender. En la música pasa igual, con el piano podrías tocar sin parar, porque los dedos pueden correr libremente, pero realmente el oyente necesita esas pausas o respiraciones que dan sentido a esas frases musicales que tocas”, subrayó el maestro.
Especialmente emotiva Sara, como gesto de cariño y reivindicación por una Palestina libre, al animarse a interpretar en árabe una canción popular que suelen hacer las mujeres al recoger las aceitunas. “Aquí el paisaje es muy parecido”, aseguró sonriente, prometiendo volver a disfrutarla, esta vez como turista.
Desde los temas clásicos particularmente reversionados como «After you, who?» de Cole Porter o «What a little moonlight can do» de Harry M. Woods, entre otros, hasta ampliar fronteras con la popular bossa nova también incluida en el plástico «Se todos fossem iguais a você» de Antonio Carlos Jobim y Vinicius de Moraes.
Finalmente, tras más de setenta minutos de actuación y como bis, un bello diálogo de voz y piano con «I’m lost», el tema que cierra el álbum. Cabe mencionar que Ignasi y Sara se conocieron hace un año gracias a una colaboración con el batería. Poder conversar unos minutos con ellos en camerinos tras la actuación, confirmó que cuanto más grande es el artista, sino hay intermediarios que lo impidan, más afables, sencillos humildes y cercanos son. Por ello no dudan en contar sus historias de corazón, como lo hacen, encima del escenario. Gracias Sara, gràcies Ignasi.











































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